El Gobierno de la Ciudad no habilitó el show de Kraftwerk en el Luna Park.
Foto: Boettcher

Crece el suspenso por la suerte del show de Kraftwerk programado para el próximo miércoles 23, mientras lo absurdo de los motivos para prohibirlo que dio la Agencia Gubernamental de Control (AGC) de la ciudad de Buenos Aires resuena en la prensa internacional. Con este panorama, a 12 días de la fecha señalada, desde la productora MOVE Concerts esperan que haga efecto el recurso de amparo que presentaron ante la Justicia ordinaria y en la Dirección de Habilitaciones. Mientras tanto, han activado un plan de contingencia: si no se destraba la negativa para hacerlo en el Estadio Luna Park, ya están viendo "locaciones en las afueras de la ciudad", que puedan adaptarse a las características audiovisuales del show.

La alerta se encendió hace tres semanas. Ya se habían vendido el 70% de localidades y trascendió la posibilidad de que el show se caía. Luego, se hicieron públicos los motivos para que el organismo de control porteño decidiera prohibir la realización (el fallo del juez Lisandro Fastman, que pesa sobre la realización de festivales electrónicos en la Ciudad), y esta semana, cuando el descontento aumentaba en las redes sociales, la productora confirmó la mala noticia con un comunicado oficial.

"Es una locura. Está claro que lo de Time Warp [los cinco jóvenes que murieron en la fiesta que se realizó en abril] golpeó fuerte, pero se están tomando decisiones en el otro extremo", comentan informalmente desde MOVE Concerts. También insisten en que no fueron ellos quienes presentaron a Kraftwerk "como un festival de música electrónica". Ese argumento y la definición de que la música de los alemanes está hecha a partir de "sampler" y "sintetizadores", fue lo que adujo la AGC como condición prohibitiva. Desde MOVE aseguran que la fecha fue anunciada "como un concierto audiovisual, en un lugar donde no se venderían bebidas alcohólicas": "Pero claro, es una banda que son pioneros hace 40 años en el uso de sintetizadores, y cayeron en la volteada, como le pudo haber pasado a Disclosure, que tocó en septiembre en el Luna Park."

Gesamtkunstwerk, que en alemán significa "Obra de arte total", es el concepto con el que los alemanes están girando por el mundo. En escena, los músicos se quedan estáticos frente a sus computadoras, adoptando una actitud gélida y robótica, por supuesto. Sin embargo, la música y, especialmente las visuales, sumergen al espectador en el diálogo de la tecnología con el hombre. Casi kitschs, los anteojitos 3D realzan lo que ocurre en la pantalla en algunas canciones (atención, spoiler) como "Spacelab", donde platos voladores y satélites parecen llevarse puesto al público. La próxima semana estarán Ciudad de México, en el festival Corona Capital. Antes se presentaron en el Museo de Guggenheim, en Bilbao España, durante ocho noches consecutivas, interpretando un álbum por show.

Mariano del Aguila